Sunday, November 05, 2006

Acercamiento a una persistente labor editorial


Investigación y redacción:
Ildefonso Méndez Salcedo
ildefonsomendez@yahoo.com


Entre los innumerables aportes realizados por Ramón J. Velásquez para entender la evolución histórica de Venezuela, destaca uno que por su diversidad y volumen nos llama la atención de entrada. Se trata de su larga y sostenida labor editorial, comenzada de manera sistemática en 1959, cuando se incorpora al gobierno de Rómulo Betancourt como Secretario General de la Presidencia de la República. Desde entonces, independientemente de las obligaciones contraídas, no ha cesado en su afán de promover el rescate y la divulgación de aquellas obras que nos muestren la trayectoria histórica de nuestro país a lo largo del tiempo, especialmente durante los siglos XIX y XX.

Es una labor de difícil inventario por lo extensa y variada que ha sido; por lo inabarcable de los temas tratados, así como por la infinidad de autores dados a conocer. Es un esfuerzo que ha cristalizado gracias al mecenazgo de organismos oficiales, como la Presidencia de la República, el Congreso Nacional, el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, la Fundación para el Rescate del Acervo Documental Venezolano, entre otros. Una actividad que ha involucrado a muchos investigadores, los cuales han trabajado bajo la dirección del propio Velásquez. Veamos, a grandes rasgos, los principales hitos de este empeño intelectual que lleva cincuenta años rindiendo frutos, aprovechables no solo en Venezuela, sino en todos aquellos países en los que interesa el estudio de nuestra trayectoria histórica.

HITOS DE UNA LABOR EDITORIAL

1. Archivo Histórico de Miraflores

Creado por iniciativa de Ramón J. Velásquez, quien siendo Secretario General de la Presidencia de la República, solicitó el apoyo necesario para la organización y publicación de los fondos documentales localizados en los sótanos del Cuartel de la Guardia Presidencial en el Palacio de Miraflores. Durante los primeros años trabajaron en la institución José Lino Quijada, como director, y Luis Eduardo Pacheco como adjunto a la dirección, así como también se tuvo la colaboración de Marco Figueroa y Arturo Pimentel, entre otros. La riqueza e importancia del material procesado llevó a la determinación de editar el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores, con la finalidad de divulgar los numerosos testimonios que sobre la historia política venezolana de los siglos XIX y XX se habían conservado en el histórico recinto. Aunque, inicialmente la publicación circuló cada dos meses, el primer número data de julio-agosto de 1959, con el tiempo su aparición se hizo menos frecuente, pero sin dejar de circular, siendo la entrega más reciente, los números 159-160, enero-diciembre de 2002. Es importante señalar que para su elaboración se ha contado con la ayuda de Velásquez, bien sea para sugerir algún tema, dilucidar un punto oscuro en la documentación, e incluso, redactar los epígrafes que encabezan las distintas secciones del material publicado.

2. Pensamiento político venezolano del siglo XIX

También desde su despacho como Secretario General de la Presidencia de la República, Velásquez le propuso al Presidente Betancourt la preparación de varias publicaciones que recogieran los principales testimonios que sobre la vida venezolana de los siglos XIX y XX, figuraban en impresos de difícil localización. Era una labor que podía incluirse dentro del programa de ediciones para la conmemoración del Sesquicentenario de la Independencia de Venezuela. En tal sentido, fueron varios los esfuerzos realizados: las compilaciones Pensamiento político venezolano del siglo XIX (1960-1962), Documentos que hicieron historia (1962) y las Fuerzas Armadas de Venezuela en el siglo XIX (1963-1971), así como las colecciones Nuestro siglo XIX (1962-1966) y Venezuela peregrina (1962-1973).

La del Pensamiento político venezolano del siglo XIX es una compilación modelo, preparada con un gran sentido de amplitud, que presenta de manera sistemática los escritos fundamentales de los autores venezolanos de dicha centuria. Las labores de investigación estuvieron a cargo de Pedro Grases y Manuel Pérez Vila, quienes trabajaron bajo la dirección de Ramón J. Velásquez. Los compiladores explican que no fue tarea fácil localizar y seleccionar los textos más representativos, entre tantas publicaciones dispersas (libros, folletos, periódicos y hojas sueltas). Sin embargo, los resultados obtenidos muestran la diversidad y riqueza de la producción intelectual de la época. El material recogido se editó en catorce volúmenes, clasificados de acuerdo con el siguiente criterio: autores de obra voluminosa que exigían un tratamiento separado (1. Fermín Toro, 2-3. Juan Vicente González, 4. Tomás Lander, 5-6. Antonio Leocadio Guzmán, 7-8. Pedro José Rojas, y 9. Cecilio Acosta); y autores de obra más reducida que pudieron ser agrupados por corrientes de pensamiento (10-11. Liberales y Conservadores, 12. Conservadores y Liberales, y 13-14. La Doctrina Positivista). Por último, se agregó un volumen adicional con los índices acumulativos de la colección (I. Autores, II. Títulos, III. Temas principales, IV. Cronológico de los textos, V. De fuentes, y VI. Generales), así como una selección de juicios críticos sobre el trabajo realizado.

3. Documentos que hicieron historia

La segunda compilación preparada por Pedro Grases y Manuel Pérez Vila, con la dirección de Ramón J. Velásquez, se titula Documentos que hicieron historia: siglo y medio de vida republicana, 1810-1961. Esta vez el propósito era presentar un conjunto de testimonios sobre la trayectoria histórica de Venezuela a lo largo del período republicano. Utilizando un criterio amplio se escogieron muchos textos de interés para entender la evolución de nuestro país en todos los campos de la actividad nacional, bien fuera en lo político, económico, social, educativo, cultural, entre otros aspectos. Inicialmente se publicaron dos volúmenes con 153 documentos, distribuidos como sigue: I. De la Independencia a la Federación, 1810-1864; y II. De la Revolución Azul a nuestros días, 1868-1961. Posteriormente, entre 1989 y 1990, se pondrán en circulación otros tres volúmenes, con 145 piezas adicionales, compiladas por Pedro Grases y Horacio Jorge Becco, abarcando los gobiernos que se establecieron a partir de 1959. Con el subtítulo común de Etapa democrática, los nuevos volúmenes cubrieron los siguientes períodos: III. 1959-1974; IV. 1974-1984 y V. 1984-1989.

4. Las Fuerzas Armadas de Venezuela en el siglo XIX

La tercera compilación preparada por el equipo de investigadores ya mencionado, fue la de Las Fuerzas Armadas de Venezuela en el siglo XIX, publicada entre 1963 y 1971. Este proyecto editorial respondía a un vasto plan de localización y divulgación de los documentos fundamentales para el estudio de la evolución de las Fuerzas Armadas de Venezuela durante la etapa republicana. Lamentablemente, a pesar del esfuerzo realizado, solo se publicaron doce volúmenes, los cuales cubren el período 1810-1858. El contenido es sumamente heterogéneo, pues está formado por distintos tipos de documentación, escogida sin perder de vista el objetivo central de la colección. De manera cronológica se van presentando las más diversas piezas: bandos, boletines, comunicaciones, decretos, discursos, leyes, manifiestos, notas, oficios, opiniones, planes, proclamas, reglamentos, relaciones, entre otras. Los volúmenes publicados se distribuyen en dos grandes períodos: La Independencia, 1810-1830: I-II. De la Primera República al Congreso de Angostura, 1810-1819; III-IV. Del Congreso de Angostura a la Batalla de Ayacucho, 1819-1824; V. De la Batalla de Ayacucho a la disolución de la Gran Colombia, 1825-1830; y La República, VI, VII y X. El Gobierno Deliberativo, 1830-1846; VIII. Ordenanzas del Ejército, 1841; IX. Ordenanzas Generales de la Armada Naval, 1793; y IX y XII. Los Monagas, 1847-1858.

5. Nuestro siglo XIX

Esta colección se inició con el objeto de recoger en libros de formato más reducido, una selección de la obra escrita por autores venezolanos del siglo XIX, así como diversos testimonios de gran utilidad para conocer la evolución cultural de nuestro país durante dicha centuria. La preparación de los diez volúmenes, publicados entre 1962 y 1966, estuvo a cargo de Rafael Ángel Insausti, Manuel Pérez Vila y Pedro Grases. Los textos escogidos corresponden a Juan Vicente González, Tomás Lander, Luis López Méndez, Antonio Leocadio Guzmán, Felipe Larrazábal, Pedro José Rojas y Blas Bruzual. Igualmente, se incluyeron, en volúmenes separados, algunos documentos relativos a la vida cultural de Venezuela.

6. Venezuela peregrina

Esta fue otra de las colecciones creadas por Ramón J. Velásquez durante el gobierno de Rómulo Betancourt. Su propósito era divulgar los escritos publicados en el exterior por aquellos intelectuales venezolanos que se habían marchado debido a circunstancias políticas adversas. Los volúmenes preparados, cinco en total, impresos entre 1962 y 1973, recogen una muestra suficiente de la preocupación de sus autores por la Venezuela de los siglos XIX y XX, así como por el papel que estaban representando en el orden internacional las grandes potencias y los países hispanoamericanos. Son escritos cuya autoría se debe a Domingo B. Castillo, Antonio Paredes y César Zumeta. Los materiales fueron recopilados, en el caso de Zumeta, por Rafael Ángel Insausti, y los prólogos de los cuatro libros editados inicialmente, aparecen firmados por Ramón J. Velásquez, Julio Febres Cordero, Luis Beltrán Guerrero y el propio Insausti. La coordinación del trabajo editorial estuvo a cargo de Seleucio Maldonado.

7. Biblioteca de autores y temas tachirenses

También desde su despacho como Secretario General de la Presidencia de la República, Velásquez impulsó la creación de varias colecciones con el objeto de rescatar y difundir los valores culturales de los estados de Venezuela. Inicialmente se establecieron las de Anzoátegui, Mérida, Monagas, Táchira, Trujillo y Yaracuy. Aunque fue la del Táchira, decretada para conmemorar el cuarto centenario de la fundación de San Cristóbal, la que despertó el mayor entusiasmo y la colaboración desinteresada entre autoridades, instituciones y particulares. De este modo, entre 1960 y 1963, período de la gestión de Velásquez, aparecieron los primeros 35 volúmenes. Debe reconocerse que este esfuerzo editorial se ha mantenido desde entonces, a pesar de las dificultades surgidas, sobre todo en el orden económico. Hasta el presente se han publicado 180 títulos, lo cual muestra la consolidación de esta iniciativa, la más importante de cuantas se han dedicado a divulgar la trayectoria de una región del país. La actividad editorial de la Biblioteca de autores y temas tachirenses se orienta en dos sentidos: a) Autores del Táchira sin importar el género de sus obras; y b) Trabajos sobre distintos temas relacionados con la entidad. En el primer caso, encontramos los nombres de autores reconocidos, considerados los clásicos del Táchira, al lado de escritores contemporáneos con obra de diversa significación, y también, de los más jóvenes, aún en etapa de madurez y de producción intelectual. Y en cuanto a lo segundo, es decir, los temas abordados, la colección ha dado cabida a numerosos estudios de interés para conocer la evolución del Táchira, así como también la del país en general. Veamos algunas de las materias tratadas: alimentación, arquitectura, bibliografía, biografía, centros poblados, cocina, derecho, documentación, economía, educación, filología, folklore, genealogía, geografía, historia, historiografía, ideas políticas, lenguaje, literatura, medicina, música, organización municipal, periodismo, proceso político, religión, sociedad, teatro, testimonios, toponimia, tradiciones, entre otras.

8. Fundación para el Rescate del Acervo Documental Venezolano

Creada en 1975 con la finalidad de apoyar y complementar las tareas encomendadas al Instituto Autónomo Biblioteca Nacional. En tal sentido, sus actividades se desarrollaron en tres vertientes fundamentales: formar una colección de documentos relativos a nuestro país con los fondos existentes en archivos extranjeros; realizar trabajos de investigación aprovechando el acopio de dichos materiales; y editar las obras necesarias para divulgar los resultados obtenidos. La institución contó desde su establecimiento con la colaboración de un amplio grupo de personalidades, bajo la presidencia de Ramón J. Velásquez. Veamos, a grandes rasgos, un balance del trabajo realizado hasta 1995, año en que las autoridades de la Biblioteca Nacional decidieron absorber y dejar sin efecto la existencia de la fundación. En cuanto a la localización de documentos, se logró la reproducción de unas 100.000 piezas conservadas en archivos oficiales de Alemania, Antillas Neerlandesas, Argentina, España, Estados Unidos de América, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, México y Portugal. De gran interés son los informes enviados a sus gobiernos por los representantes diplomáticos acreditados en Venezuela durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX. En lo que se refiere a investigaciones, se impulsó la realización de los siguientes proyectos: a) El gobierno de Juan Crisóstomo Falcón (1863-1868); b) Los patrimonios presidenciales del siglo XIX; c) La Constitución Nacional de 1830; d) La New York Bermudez Company y Cipriano Castro (1901-1907); y, e) Los protagonistas y sus relatos (Historia oral). Y por último, se inició la publicación de un conjunto de trabajos, formando varias colecciones propias, o coeditando con otros organismos. Mención especial merece el Boletín de la institución, editado para divulgar el material recopilado e informar sobre las actividades realizadas, del cual se publicaron 16 números entre 1987 y 1994.

9. Comisión Bicameral Especial para la Celebración del Bicentenario del Libertador Simón Bolívar

Constituida en 1982 por resolución del Congreso Nacional e integrada por representantes de las dos cámaras legislativas bajo la presidencia del senador Ramón J. Velásquez. Para el cumplimiento de sus objetivos, que en lo fundamental apuntaban a rendir homenaje a la memoria del prócer caraqueño y contribuir al acercamiento de los pueblos del continente americano, se propuso la realización de varias actividades, entre las que destaca el Primer Congreso del Pensamiento Político Latinoamericano, efectuado en Caracas, del 29 de junio al 2 de julio de 1983. Con la asesoría de un grupo de expertos se elaboró el programa de actividades, organizándose un temario de seis secciones: I. Nacionalismo, latino-americanismo y universalismo en el pensamiento político latinoamericano: el problema de la identidad nacional y regional y las tensiones entre lo universal y lo particular; II. El problema de la disgregación e integración política y social y sus intentos de solución; III. El pensamiento político de los principales candidatos presidenciales en la Venezuela de hoy; IV. La dialéctica democracia-dictadura en el pensamiento político latinoamericano; V. El pensamiento latinoamericano ante el cambio sociopolítico: conservatismo, reforma y revolución; y VI. Vigencia del pensamiento de Simón Bolívar, el Libertador. Estas secciones se distribuyeron a su vez en 34 mesas de trabajo. El número de ponencias presentadas sobrepasó las 250. Se contó con ponentes, invitados especiales y observadores de los siguientes países: Alemania Federal, Argentina, Aruba, Austria, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Corea, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Egipto, El Salvador, España, Estados Unidos de América, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grenada, Guatemala, Guyana, Haití, Holanda, Honduras, Hungría, Inglaterra, Italia, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Suiza, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela. El material presentado, entre discursos y ponencias, se publicó en 1984 en 10 volúmenes.

10. Pensamiento político venezolano del siglo XX

Igualmente, por iniciativa de la Comisión Bicameral Especial para la Celebración del Bicentenario del Natalicio del Libertador Simón Bolívar, se acordó preparar una colección sobre el Pensamiento político venezolano del siglo XX, como lógica continuación de la que se había publicado antes para el siglo XIX. En tal sentido se convocó la participación de un grupo de investigadores, constituido principalmente por historiadores y politólogos, a los que se sumó la abierta colaboración de representantes de las más diversas instituciones del país: partidos políticos, sindicatos, gremios empresariales, Iglesia Católica, Fuerzas Armadas, entre otras. El objetivo era presentar una compilación elaborada con amplitud e imparcialidad, que sirviera de consulta a los interesados en el tema. Trabajando bajo la dirección de Ramón J. Velásquez se fueron elaborando los numerosos volúmenes. Primero, con el amparo de la mencionada Comisión (1982-1984), y luego, de la Oficina de Investigaciones Históricas y Políticas del Congreso de la República (desde 1985), ente creado para encargarse del proyecto. Esta es una empresa aún no concluida, a pesar del esfuerzo realizado y del apoyo recibido de instituciones y particulares. Hasta el presente han circulado 104 volúmenes, impresos entre 1983 y 1996.

11. Comisión Presidencial V Centenario de Venezuela

Creada en 1997 por decreto del Poder Ejecutivo con el objeto de organizar una serie de actividades académicas y culturales en el marco de los 500 años de la llegada de Cristóbal Colón a la parte oriental de nuestro país (1498) y del recorrido de la costa por Alonso de Ojeda, Juan de la Cosa y Américo Vespucio (1499), hasta la utilización posterior del nombre de Venezuela para designar a dicho territorio. La Comisión estuvo integrada por representantes de diversos organismos bajo la presidencia de Ramón J. Velásquez. En 1998 se realizaron bajo su auspicio varias jornadas de estudio: Repaso de la Historia de 500 años de Venezuela (Caracas, 3-14 de agosto); Jornadas Geográficas: El hombre venezolano y el siglo XXI (Caracas, 16-27 de noviembre); Encuentro Latinoamericano de Intelectuales (Cumaná, 21-25 de noviembre); y I Congreso Venezolano de Oceanología y Ciencias del Mar (Caracas, 23-27 de noviembre). Merece destacarse el programa de ediciones patrocinado por la Comisión durante su corta existencia.

12. Otras iniciativas editoriales

Velásquez también ha participado en otros proyectos auspiciados por particulares, organismos públicos e instituciones privadas. En varios casos ha actuado como colaborador, coordinador o miembro de consejos consultivos y directivos. Veamos una relación de las principales iniciativas: a) Editorial Ávila Gráfica y Ediciones Centauro: ha colaborado ampliamente con el editor José Agustín Catalá, por los menos desde 1952, año en que se publicó Venezuela bajo el signo del terror, 1948-1952; b) Editorial Nueva Segovia: establecida en Barquisimeto a mediados de la década de 1950, con Mariano Picón Salas y los hermanos Miguel y Luis Romero Antoni, en la que se editaron obras de interés diverso; c) Fundación Eugenio Mendoza: ha colaborado en varias ediciones acordadas por el Comité de Cultura desde 1972; d) Academia Nacional de la Historia: dirigió la colección Fuentes para la Historia Republicana de Venezuela, desde 1973; e) Biblioteca Ayacucho: formó parte, primero de la Comisión Editora, en 1976, y luego del Consejo Directivo de la Fundación Biblioteca Ayacucho, desde 1978; f) Fundación Rómulo Betancourt: integró su primer directorio en 1982, participando en diversas actividades organizadas por la institución (conferencias, publicaciones, documentales, etc.); g) Meneven, filial de Petróleos de Venezuela, S. A.: coordinó la obra colectiva Los libertadores de Venezuela, editada con motivo del bicentenario del natalicio de Simón Bolívar en 1983; h) Universidad Metropolitana: organizó el seminario Apreciación del proceso histórico venezolano, realizado entre enero y julio de 1985; i) Fundación Polar: es miembro del Consejo Consultivo del Diccionario de Historia de Venezuela, obra de la cual se han publicado tres ediciones desde 1988; j) Fundación Francisco Herrera Luque: ha coordinado algunas de las Jornadas Anuales de Reflexión, organizadas desde 1994; y, k) Editorial Globe: dirigió la Gran Enciclopedia de Venezuela, editada en 1998.

COMENTARIO FINAL

Por último, es justo reconocer la labor editorial llevada a cabo por Ramón J. Velásquez a lo largo de cincuenta años, una empresa sin parangón en nuestro país, que muy pocos intelectuales han tenido la suerte de ejecutar con resultados tan favorables. Es una preocupación que le agradecemos los interesados en la historia de Venezuela de los siglos XIX y XX. En el caso de Velásquez, ha valido la pena estar al frente de tan importantes cargos de la administración pública, e incluso, haber atendido el llamado de varias instituciones privadas, para servir a la nación de la mejor manera en que puede hacerlo un historiador: rescatando las fuentes documentales, llamando la atención sobre los hechos y personajes del pasado, y publicando las obras necesarias para el estudio de nuestra evolución histórica. En fin, una labor que aprovechamos los venezolanos del presente y que aprovecharán con seguridad los venezolanos del futuro.




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